Juan Perán

Abogado en errores y negligencias médicas

Blog y casos reales

F I N A L I D A D     D E L     B L O G

El presente blog busca servir de información y orientación básica a todas aquellas personas que deseen conocer todo lo relativo a las negligencias médicas. Explicamos lo que son; tipología; causas; consecuencias; estudio; estadísticas; valoración y resolución de las mismas.

También se publican noticias con casos reales de negligencias médicas y otras informaciones relacionadas con el mundo de la medicina y la interactuación entre médicos y pacientes.


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¿QUE ES UNA NEGLIGENCIA MEDICA?

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 20:40 Comments comentarios (1)


Una negligencia médica es una acción u omisión realizada por un médico en el desempeño de su profesión, realizada con falta de cuidado o con manifiesto descuido. Tiene lugar cuando el médico u otro profesional sanitario -enfermeros, auxiliares de enfermería, etc.- actúan sin cumplir con las normas y protocolos que rigen su profesión. Sucintamente, el profesional hizo algo indebido o bien, no ha hecho algo que venía obligado a hacer –con consciencia o sin ella- lo que, si causa daño al paciente, le obligará a hacerse responsable frente al mismo.



Impericia médica, es un acto que evidencia falta de capacitación técnica por parte del profesional. No cuenta con los conocimientos, experiencia o habilidades necesarias para realizar un concreto acto médico y, al llevarlo a cabo, se ejecuta de manera deficiente. Se daña al paciente porque por desconocimiento, no se le presta la asistencia y/o servicio diagnóstico o terapéutico necesario y apropiado. Ej.: no se identifica bien una sintomatología, lo que produce un diagnóstico tardío o erróneo de una patología que -al evolucionar- causa daños irreversibles o incluso la muerte del paciente.



Imprudencia médica es algo más grave. Se trata de actos médicos impropios del profesional: un actuar improcedente que pone en peligro al paciente y que puede ser leve, grave o muy grave, dependiendo de en qué haya consistido la acción y el resultado dañoso derivado de la misma. Las imprudencias temerarias pueden ser consideradas delito, aunque no es lo habitual. Y no lo es porque los médicos tienen como misión curar y no dañar a los enfermos. Ejemplo de imprudencias: Leve: excesiva confianza del médico ante los síntomas; Grave: no tomar medidas por considerar que no se van a producir consecuencias; Muy grave: amputar un miembro sano en lugar del que sufre gangrena.



Error médico es también un concepto genérico que define un actuar incorrecto, que puede tener o no consecuencias dañosas para el paciente. Existen errores de los que no se deriva un daño directo. Ej.: el médico comunica a un paciente que sufre una enfermedad, que no padece; o le prescribe un medicamento que no está indicado para su enfermedad o que incluso, está contraindicado, pero el paciente no sufre lesión o daño.



Negligencia médica,  en definitiva, es un término genérico que engloba a una totalidad de acciones médicas no apropiadas atendiendo a normas y protocolos médicos de actuación. La salud del paciente se pone en riesgo por una mala actuación del profesional sanitario o del propio sistema de salud que viene obligado a prestarle ese servicio.



Descendiendo al terreno práctico, las negligencias médicas más frecuentes son:


1. No facilitar los medios técnicos y/o humanos para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes. El supuesto más habitual es el de una persona que necesita ser atendida en un Servicio de Urgencias y se le deja esperando durante horas en la sala de espera o en el pasillo en una camilla. También cuando se solicita una ambulancia y no acude a tiempo o tratándose de una situación grave –síntomas de infarto- se le envía una unidad de traslado, en lugar de una UVI móvil.


2. El error de diagnóstico o la tardanza en realizarlo. Si los profesionales sanitarios se equivocan o se retrasan o tardan mucho en diagnosticar una patología, ese error o el transcurso del tiempo puede tener consecuencias –en ocasiones nefastas- para el curso de la enfermedad. Al no recibir el paciente el tratamiento adecuado o en el tiempo oportuno, puede sufrir graves lesiones, secuelas o incluso, perder la vida. No siempre es así, pues en ocasiones por el tipo de lesión o enfermedad ni el error ni el dejar transcurrir tiempo en su diagnóstico influyen. Depende del asunto.


3. Omisión de información al paciente. El paciente siempre tiene derecho a conocer y aceptar todo el riesgo que corre o asume en un tratamiento médico o intervención quirúrgica. Necesita conocer a lo que se enfrenta para poder decidir si asume el riesgo. No informar adecuadamente sobre el procedimiento, los riesgos, las alternativas o las posibles consecuencias de un tratamiento o intervención (secuelas, pérdida de funciones, riesgo de muerte, no obtención del resultado pretendido, etc.) puede ser origen de responsabilidad médica, siempre que se produzca un daño.


4. Mala prescripción de medicamentos. Los profesionales de la sanidad se equivocan y por error, prescriben medicamentos no adecuados para la enfermedad que sufre el paciente. Pueden ser inclusive fármacos o medicamentos contraindicados y que -por la situación clínico médica del paciente- le provoquen un agravamiento con consecuencias, incluso, fatales.


5. Errores/fallos en intervenciones quirúrgicas. En las intervenciones quirúrgicas se pueden producen errores, bien por circunstancias ajenas al médico –un instrumento o máquina del quirófano deja de funcionar- o bien, por un puro error humano –se secciona un vaso sanguíneo- que causan daños irreversibles o fatales al paciente sobre la mesa de operaciones.


6. Infecciones nosocomiales. En el ámbito de la salud, una infección nosocomial o intrahospitalaria es la contraída por pacientes ingresados en un recinto de atención a la salud, no sólo hospitales. Se adquieren durante la estancia y no son la causa del ingreso. También se denominan: contagio hospitalario; infección intrahospitalaria; infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria; efectos adversos ligados a la hospitalización; infección por gérmenes resistentes o infección oportunista. Las más frecuentes son las urinarias, las respiratorias y las de la piel.


7. Olvido de apósitos o instrumental médico en el cuerpo del paciente. Se trata de aquellos supuestos en los que en el curso de una intervención quirúrgica, el personal médico, por descuido o falta de atención deja dentro del cuerpo del paciente elementos utilizados para llevar a cabo la operación (gasas, bisturís, pinzas, grapas, etc.). Lógicamente, transcurrido un tiempo, el organismo del paciente reacciona a la presencia en su interior de dichos cuerpos extraños y se produden infecciones graves y un deterioro del estado de salud del paciente que puede acarrearle gravísimas consecuencias.

POSIBILIDADES DE EXITO DE LA RECLAMACION

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 14:25 Comments comentarios (0)



El paciente acude a mi despacho y me expone los hechos ocurridos. Se le solicita que aporte la totalidad de la documentación médica y clínica de la que disponga. Si no cuenta con ella, siempre se puede solicitar al centro médico su historia clínica, donde se debe recoger todo el tratamiento médico recibido.



A partir del análisis de los hechos y de la historia clínica, se solicita un primer informe médico legal de valoración de lo acontecido. La función de dicho informe preliminar es determinar si, desde el punto de vista médico, el servicio médico recibido por el cliente, pudiera ser considerado improcedente, inadecuado o erróneo. En definitiva, si existen indicios de negligencia médica por impericia, imprudencia, falta de información o cualquiera del resto de situaciones descritas.



El tercer paso consiste en la elaboración de un informe médico-legal completo mediante el cual se recogen los antecedentes de hecho; el tratamiento médico recibido; descripción del proceder médico inadecuado o erróneo; las consecuencias dañosas para el paciente; la valoración medico-legal de la actuación y omisión en la que ha incurrido el profesional médico y por último, la valoración económica que se da a los daños sufridos por el paciente como consecuencia de la negligencia médica.



Es decir, dicho informe indica si existe negligencia médica y lo más importante, si puede ser demostrada o evidenciada científicamente. Sólo de esa manera es posible saber si resulta procedente presentar la oportuna reclamación.



Para ello, es fundamental tener en cuenta lo siguiente:



Si se invoca el haber sufrido un daño derivado de un tratamiento médico, deben poder probarse los hechos de la reclamación; demostrar la responsabilidad del médico en la producción de lo sufrido y lo definitivo: la causación de una lesión o un daño corporal directamente vinculado con aquella acción u omisión del médico.



Las negligencias médicas se reconocen y se indemnizan siempre que se demuestre que los médicos o el personal sanitario han incumplido con su deber y/o han actuado con impericia o imprudencia. Cuando se presenta una reclamación médica es absolutamente necesario contar con pruebas claras, directas, objetivas y concluyentes de lo que se afirma. Sólo con ellas, se logra demostrar la relación causa-efecto entre el actuar del médico y el daño físico, psíquico y/o moral que ha sufrido el paciente.

La situación en nuestro país

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 11:30 Comments comentarios (0)



En España no hay datos oficiales sobre el alcance de los errores médicos. No se sabe cuántas personas mueren cada año a causa de errores sanitarios, ni cuántas personas quedan perjudicadas por esta misma causa. Existe falta de cifras, ausencia de registros y nula de voluntad en los hospitales y en las instituciones por llevar un control sobre esta cuestión. Sólo algunos centros hospitalarios realizan sesiones informativas para hablar entre su personal, de complicaciones y mortalidad derivada de negligencias y errores médicos. Pero son sesiones voluntarias y por tanto, convocarlas y realizarlas, depende de los jefes de servicio. Es muy importante que se recopile información y que se lleven a cabo esas sesiones informativas, ya que permitirían el análisis de los errores médicos, primer paso hacia su prevención.


Hay errores que se dan por falta de conocimiento, otros por exceso de celo, otros por omisión culpable; estas sesiones de análisis deberían ser obligatorias en todos los hospitales y no voluntarias. Ello constituiría una auténtica política de gerencia de riesgos y contribuiría a reducir el número de negligencias médicas en nuestro país.


Los únicos datos con los que se cuenta sobre errores médicos, son los que se recogen a través de las denuncias puestas por familiares y pacientes ante el Defensor del Paciente. El Síndic de Greuges en Cataluña también recibe las quejas ciudadanas en referencia a este tema, pero son casos particulares y no se publican de forma cuantificada.


El Defensor del Paciente en España recogió, en 2015, 806 notificaciones de personas fallecidas por presunto error médico.


En 2014 ese mismo Defensor del Paciente recibió un total de 14.430 denuncias. Más de 200 relacionadas con personas que se sometieron a cirugía plástica y que obtuvieron un resultado insatisfactorio. 152 denuncias hacían referencia a bebés que nacieron con alguna discapacidad a causa de un parto inadecuado.


En total, 29 pacientes menos que en 2014 pero 8 más que en 2013. 45 pacientes, según datos de asociaciones de afectados murieron –presuntamente- por infección hospitalaria y 49 por retrasos en el envío de la ambulancia a domicilio. Pero se estima que existen muchos más casos de los que se denuncian.


Según la información del Defensor del Paciente, el resto de casos responden a errores en el diagnóstico; a malas praxis -como el caso de errores en intervenciones quirúrgicas- altas hospitalarias precipitadas; infecciones hospitalarias; atención deficiente o retrasos en la llegada de las ambulancias.


Una parte de los errores se dan durante la atención sanitaria, en el diagnóstico o en los quirófanos, pero otros, son consecuencia fruto de los recortes y del funcionamiento del sistema sanitario. Como ejemplo el caso de los afectados por la hepatitis C.


No siempre que se produce un daño a un paciente existe responsabilidad del médico. Existen intervenciones que llevan un riesgo inherente. En estos casos, algunas veces la responsabilidad es del sistema sanitario -listas de espera- otros podría no serlo ni del sistema, ni del médico: complicaciones propias de la enfermedad o que dependen del estado de salud del enfermo.


Y por último, existe la denominada iatrogenia: se trata del daño infligido a un paciente en el curso de exploraciones, tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas realizados con intención de curarlo de sus dolencias. Por ejemplo, las colonoscopias suelen no provocar daños, pero ocasionalmente se puede producir una perforación del intestino. Todas las exploraciones tienen un mayor o menor riesgo y deben ser adecuadamente indicadas y llevadas a cabo.

LA SANIDAD EN ESPANA HOY: LISTAS DE ESPERA Y MAS COSTE PARA EL PACIENTE

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 11:20 Comments comentarios (0)


Las listas de espera para ser atendido sanitariamente en España están por encima de la media del resto de países de la UE. Además, su duración varía mucho entre Comunidades Autónomas. Los pacientes de las Canarias, Cataluña y Castilla-La Mancha esperan una media de más de 160 días para una intervención quirúrgica, en comparación con menos de 50 días en el País Vasco.


Los pacientes españoles tienen que pagar de su bolsillo el 24% del gasto sanitario total, siendo la media en Europa del 15%. Ese coste se explica por el aumento de los copagos en medicamentos instaurados en 2012 y porque la Sanidad no cubre óptica y odontología.


En España, sin embargo paradójicamente, el número de médicos por cada 1.000 habitantes es mayor que la media de la UE -3,8 frente a 3,6-. Y el número de enfermeros está muy por debajo -5,3 frente a 8,4-.


https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20171123/264224237_0.html



La anestesia la dejo vegetal

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 10:30 Comments comentarios (0)


A Adela Pérez le dolía una muñeca. Le hicieron una biopsia en quirófano para averiguar el motivo. El anestesista tuvo un error al administrarle anestesia general en lugar de la local que estaba prevista. Adela nunca llegó a despertar de esa anestesia. Ahora se encuentra en estado vegetativo y necesita asistencia las 24 horas del día. La familia ha recibido una indemnización de casi 800.000 euros.

Joven de 20 años muere de peritonitis tras acudir 4 veces a urgencias

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 10:25 Comments comentarios (0)

Un joven de 20 años de Sant Salvador de Guardiola (Barcelona) muerto en el Hospital de Sant Joan de Déu de Manresa después de haber ingresado hace una semana en estado crítico por una peritonitis. Según fuentes del centro hospitalario, el joven había acudido hasta cuatro veces al médico, dos al CAP de Sant Salvador y dos más en el Hospital Sant Joan de Déu.


http://www.elperiodico.com/es/sanidad/20170926/muere-un-joven-de-20-anos-de-peritonitis-tras-acudir-cuatro-veces-al-medico-6311017

600.000 euros de indemnización para una niña con sufrimiento fetal al nacer que queda con graves secuelas

Publicado el 10 Ee octubre Ee 2017 a las 10:20 Comments comentarios (0)

El Supremo obliga a Murcia a pagar 600.000 euros a unos padres por los daños cerebrales que su bebé sufrió en el parto. La Consejería de Sanidad rechazó indemnizar al matrimonio pero el Tribunal Superior de Murcia fijó inicialmente 300.000 euros.. El Tribunal Supremo ha obliga a la Consejería de Sanidad de la región de Murcia a indemnizar con 600.000 euros a los padres de un niño que sufrió graves daños cerebrales durante el parto ocurrido en el hospital Los Arcos. La Sala de lo Contencioso-Administrativo ha estimado parcialmente el recurso interpuesto por los progenitores.


http://www.rupturas.es/indemnizacion-por-danos-en-el-parto


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